lunes, 3 de octubre de 2011

Mis frases

Estas son mis frases que seguramente han escuchado: 


¿No se siente menoscabada por ser la única mujer entre todos los hombres del gabinete? No lo sé. Nunca intenté ser un hombre.

Siempre sentía demasiado frío por fuera, y demasiado vacío por dentro.

El hecho de ser abuela, me da la certeza de que la paz llegará algún día al Medio Oriente: sé que también hay abuelas en Egipto, Jordania y Siria, que quieren que sus nietos vivan.

He dado expresas instrucciones, de ser avisada personalmente cada vez que caiga un soldado nuestro, así sea en medio de la noche. Cuando el presidente Nasser dé instrucciones de ser despertado en mitad de la noche cuando caiga un soldado egipcio, llegará la paz.


La paz llegará, cuando los árabes amen a sus hijos más de lo que nos odian a nosotros.


Las autoridades árabes no tendrán más remedio que sobreponerse al "shock" de vernos frente a frente en la mesa de negociaciones, y no en el campo de batalla.


No nos gustan las guerras, incluso cuando las ganamos.

No nos regocijamos con las guerras. Nos regocijamos cuando desarrollamos un nuevo tipo de algodón, o cuando las fresas florecen en Israel.

No podrá haber tranquilidad de un lado de la frontera, y bombardeos del otro lado. Si no tendremos paz en ambos lados, también habrá problemas en ambos.

Nosotros decimos "paz", y el eco nos vuelve del otro lado diciéndonos "guerra".




Nuestra generación reclamó la tierra, nuestros hijos lucharon en las guerras, y nuestros nietos deberían disfrutar de la paz.

Nunca he sido partidaria de la inflexibilidad, excepto cuando la cosa atañe a Israel. Si se nos critica por qué no nos doblegamos, porque no somos flexibles en la cuestión de "ser o no ser", es porque hemos decidido que, sea como fuere, somos y seremos.

Mis ultimos dias...



Luego de la guerra en el año 1974 me volvieron a elegir como primera ministra pero renuncie.
Me retire de la vida pública y comencé a escribir mis memorias, también estuve presente en la Knéset para saludar al presidente egipcio Anwar Sadat en mi visita a Jerusalem en noviembre de 1977.


Estoy viviendo con mi hija Sara y creo que estos seran mis últimos dias de vida. Si, como lo han leido, estoy muy enferma, tengo cáncer. Me siento debilitada pero estoy feliz por todo lo que pude lograr en mis 80 años de vida. Se que hice todo lo que pude...
Creo que no deje nada por hacer, sufri mucho desde chiquita, los pogromos rusos en mi pueblo natal me marcaron para el resto de mi vida. 

Creo que cada uno de ustedes, desde que nacemos tienen heridas y para una vida mejor preferimos olvidarlas, sobre todo si las sufren en los primeros años. A pesar de sus esfuerzos, esas, las primeras, son las que no pueden eliminar. Allí quedan, ocultas pero vivas, que aparecen en los momentos en que algo nos las recuerdan, porque esas son las que no podemos borrar totalmente aunque queramos. 

Pero yo soy diferente, yo no quise olvidar y los recuerdos de aquellos lejanos pogromos definieron qué hare con mi vida: me propuse que ningún judío volviera a sufrir por ser un judío sin tierra y a eso dedique todos mis esfuerzos. 

En muchos aspectos creo que fui una precursora, estudie y enseñe cuando casi ninguna mujer en mi comunidad lo hacía, eso sólo me costó alejarme momentáneamente de mi familia. Trabaje con mis manos y me mantuve económicamente mientras estudiaba y planificaba mi vida, me casó, tuve hijos, ame y fui amada, todo lo hice mientras contribuía con mi esfuerzo a la concreción de un sueño: la creación de un estado judío en la tierra de Israel.

Entonces no sólo tenía que usar mis manos trabajando la tierra, cuidando gallinas y cultivando naranjos en los primeros kibutz, sino que debía participar en política, y también lo hice. Me parece que es un caso especial porque normalmente la vida nos obliga a elegir y lo que me distingue es que yo lo eligi TODO. 

Por supuesto, uno es indivisible y cuando se es pobre más todavía, no hay en quien delegar algunas responsabilidades, sin embargo, yo segui adelante con mi sueño a pesar de mis circunstancias. Frente a tanta adversidad algunos quedan en el camino, desmayan y dejan a otras generaciones concretar las propias aspiraciones, sobre todo si son tan utópicas. No fue mi caso, yo logre hacerlo todo y vi mi sueño hecho realidad. 
Fui una niña que sufrió gestó a una mujer, a una política, a una primer ministro que no dejó de reprocharse no haber sido todo lo buena que hubiera querido ser en cada uno de esos aspectos de su vida. Ella pensó que debió ser mejor madre, mejor esposa y mejor política. Decía que para actuar en política era inevitable hacer acuerdos aunque no fuera lo que se prefiriera y esto también lo lamentó. 

Creo que la gente no me recordara sólo por todo lo que hice, si no, por todo lo que dije para que quede en mi mente y mi corazón para siempre. Mis frases se hicieron célebres, y la mayoría de la gente elije esta, la que para ellos, es la que mejor me define como política y como ser humano: 

«He dado expresas instrucciones, de ser avisada personalmente cada vez que caiga un soldado nuestro, así sea en medio de la noche. Cuando el presidente Nasser dé instrucciones de ser despertado en mitad de la noche cuando caiga un soldado egipcio, llegará la paz» 

Porque la paz de los hombres se logrará sólo amando a cada uno de ellos, ofreciéndole una vida larga, productiva y bella. Cuando hay un enfrentamiento como el de Medio Oriente, no puede haberla si uno de los contendientes cree que lo mejor que puede ofrecerle a su pueblo es una muerte supuestamente gloriosa en su cultura y vana para el resto de los mortales.

Bueno, esto concluye al fin, porque todo tiene un final....
Si esto es una despedida, que sea un hasta siempre...




Guerra de Iom Kipur 1973

Estos días fueron los mas difíciles y tristes durante toda mi carrera. No podía creer lo que estaba pasando, sufrí mucho. Era la guerra de Iom Kippur,en ese conflicto los países árabes bloquearon la venta de petróleo a occidente por apoyar a Israel. Fue ahí donde se disparo el precio del barril de petróleo, y el mundo se vio inundado de petrodólares.


Asegure un envío aéreo de armas estadounidenses y manteniéndome firme en los términos de las negociaciones de separación de fuerzas y la rápida devolución de prisioneros de guerra. Respondi a lo que considere que era "el deseo del pueblo" y renuncie a mi cargo a mediados de 1974. Me retire de la vida pública y comenze a escribir mis memorias, pero estuve presente en la Knéset para saludar al presidente egipcio Anwar Sadat en su visita histórica a Jerusalem en noviembre de 1977.

Yo como 4º Primera ministra de Israel

La muerte súbita del primer ministro Levi Eshkol en febrero de 1969, me encontré alejada del gobierno a causa de mi dolencia, pero aún seguía siendo miembro de la Knéset. De entre varios candidatos laboristas que se postularon para sucederle, yo fui elegida para el cargo como candidato de compromiso. Estaba muy alegre y soprendida al mismo tiempo. Al poco tiempo se celebraron las elecciones generales para la sexta legislatura de la Knéset, de las que sali respaldada por una holgada representación parlamentaria. El 17 de marzo de 1969 me converti en la cuarta primer ministro del esta de israel, siendo la primera mujer en ocupar el cargo, que mantuve hasta 1974.
De mi periodo de gobierno me recuerdan a los ataques terroristas palestinos 
del año 1972: el secuestro del avión "Sabena" (9 de mayo), célebre por que en su liberación participaron dos jóvenes militares, futuros Primeros Ministros de Israel, Ehud Barak y Benjamín Netanyahu; la masacre del Ejército Rojo Japonés en el aeropuerto internacional (30 de mayo), con un saldo de 25 víctimas; y más que todos, el asesinato de 11 atletas israelíes en los Juegos Olímpicos de Múnich (5 de septiembre). Ordene a los Servicios de Inteligencia israelíes dar alcance a todos los involucrados en la "Masacre de Múnich", en un operativo que dio en llamarse "Cólera Divina", y que ha sido llevado a la gran pantalla de la mano de Steven Spielberg en la película "Munich".
Durante mis años de ministra nunca olvide mis origenes pobres y luche SIEMPRE contra las injusticias sociales.

Fui (según mi pueblo) muy buena representante de mi joven estado en el resto del mundo defendiéndola a causa sionista. Mi trabajo me dio una imagen de luchadora y protectora de mi pueblo. No hubo nada mas hermoso saber que me llamaban cariñosamente la madre judía.





Mi vida politica

En mi impresionante trayectoria politica desempeñe muchos cargos de prestigio:  Embajadora en la URSS, Ministra de Trabajo, Ministra de Relaciones Exteriores y ahora Primera Ministra...
Recuerdo cuando era Ministra de relaciones exteriores puse los cimientos del programa israelí  de largo alcance de cooperación y asistencia a los países en vías de desarrollo del mundo entero

Una introducción a mi vida...

Hola! Soy Golda Meir (גולדה מאיר‎)y estoy aquí para contarles un poco de lo que es mi vida.  Nací en Kiev, Rusia en 1878. Mi nombre de origen es Golda Mabovich. A los ocho años emigre a EE.UU con mi familia y allí nos unimos a un movimiento sionista. En 1921 hice aliá e ingrese al kibutz Merjaviá.
 Soy estadista, representante de Israel en la Unión Soviética luego de la declaración de la independencia del estado de Israel, en 1948.
Entre 1956 y 1966 fui Ministro del Exterior. 
En 1969 fui nombrada Primer Ministra de Israel para suceder a Leví Eshkol que ha fallecido.
En Octubre de 1973 cuando estallo la guerra del Yom Kipur, como era la Primera Ministra, concentre mis esfuerzos en el frente diplomático, consiguiendo con gran éxito ayuda económica y militar.
En mi política exterior adopte una posición firme al condicionar la devolución de los territorios ocupados en la Guerra de los 6 Días a un tratado de paz.
Escribí un libro autobiográfico titulado “Mi vida”.